sábado, 4 de febrero de 2017

El adiós


Cuando yo me desvanezca
de esta triste morada que ocupo,
se tornarán de espuma
los caminos secretos del amor..
La sangre del sueño se hará aire
y de la memoria feliz no quedará ni una brizna..
Estaré sola en el cabo del tiempo
con el hedor del olvido en cada rosa,
dibujando para nadie la belleza..
Tras de mi arderá la ciudad fantasma
revolcando su inmundicia
en este inmenso desagüe..
Con la pena por sudario
enfilaré la senda inmaculada de la lluvia,
y en la tibieza de una lágrima, os diré adiós..
Me veréis partir goteando el silencio a cada paso,
por los campos desnudos del trigo..
y en el rojo beso del crepúsculo
consagraré mi más bella lira..
Os dejaré la aurora para perfumar
vuestra soledad con gozos etéreos,
maduro el fruto del alma,
colmaré  las viñas de la pobreza..
Seré la orilla despejada al otro lado del sol..
Me enfrentaré  a mi último oleaje
con la bravura de los pájaros,
amarrando a las columnas
de mi espíritu, el coraje de los parias..
No dudaré ni un instante al emprender el vuelo,
seré historia de nubes y poetas..
ungida a la primera mañana
para escribir en el azul del mundo :
¡Cuantas muertes caben en una sola vida..!

Yolanda García Vázquez
D@R