sábado, 3 de diciembre de 2016

Perséfone y la primavera


En oleadas de exquisita fragancia..
anhelaba en puro secreto
probar el infinito de sus labios,
prendida en el alma su gozosa luna..

He aquí la canción que las ninfas le susurraban..

"Muy lentamente morir la lluvia
para despejar la aurora de tus pechos
y resurgir como Perséfone
al descuido de las hadas..
- Ven al páramo dormido
para ceñir de rosas mi cintura..-
Han despertado del sueño
las delicias sensuales
y reclaman su gloria vibrando las cuerdas
de tu arpa desafinada..
Encendido el espíritu, espumosa la carne..
Ahí está él, tensando el laúd victorioso..
Una partitura de besos los invita a la danza..
consagran al amor sus cuerpos, y bailan..
¡Ay de tu hierba olorosa
y tu madrigal encantado..!
Ensalmo de plenitud
que purifica tanta locura..
Hay un perfume de magnolias
que aletea los sentidos,
es la primavera en cada poro de la piel..
La vida tumba las tapias melancólicas
y renueva el agua del viejo cauce..
pareciera que el universo les pertenece..
En suaves cadencias prolongan su vuelo
hasta rozar lo absoluto,
efluvios de oro les destellan por dentro
se miran a los ojos..
y refulgen cual astros en un cielo de suspiros..
Un estallido de luz les colma la sangre,
renacen hojas, pétalos y versos..
En la quintaesencia del gozo
se cubren de tiernas lágrimas,
y se deshojan enamorados
sobre la conciencia desnuda.."

YOLANDA GARCÍA VÁZQUEZ

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