sábado, 3 de diciembre de 2016

Con su aire fantasmal


Capullos de amor se iban cerrando
de un verano más negro que la noche,
engarzada de su pecho la nostalgia,
tomó aliento el ángel de la muerte..
De su tallo desprendida,
le dolían más las hojas verdes que las secas,
enraizada en su propia maleza,
vino el otoño a rescatarla de tan perenne olvido..
Respiró la libertad de las aves,
la penumbra del ciprés desamparado,
y como rosa de octubre
tiñó sus pétalos de luna santa..
No quiso leer el deshielo en sus ojos de café,
ni probar una sola gota de su lluvia,
se bebió de un trago su desprecio,
para contemplar desnuda la mañana..
Con su aire fantasmal se atrevió
a mirarle de frente,
y no temblaron los visillos del alma
al penetrar de golpe la luz de sus rojos labios..
Dio la media vuelta al reloj del ayer
y enfiló la orilla de las vírgenes perdidas,
mojando de vez en cuando
los hilos de su tristeza..
Dicen que se ahogó en su aguanieve
de tanto escribir con lágrimas
los misterios de la soledad,
dicen, y batió sus alas hacia otro sueño..

YOLANDA GARCÍA VÁZQUEZ

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