domingo, 9 de octubre de 2016

Revuelo

Mientras me quede una gota de amor
hilvanaré tu estrella a los cielos del alma..
Estoy sola en mi nube soñando tu lluvia
entre revuelo de hadas y pétalos..
será que tu luz está encendiendo mi noche,
será que tú me fascinas..
Ya no huele a tristeza en mis rosas,
pues tu perfume está embriagando mi sangre..
Te amo en mis desvelos infinitos,
en la insoportable neblina..
eres el resplandor al final del túnel..
Será que por cada lágrima
quiero besar tu eternidad..
ser un destello de luna en tu corazón..
Por ti levanto mis alas al paraíso
aunque mueran de hambre todos los sueños..
No retornará a mi espíritu
el salmo enamorado que te escribo,
más yo seguiré leyendo la belleza entre tus liras..

Yolanda García Vázquez

D@R

viernes, 7 de octubre de 2016

Melancolía

Racimos llorosos
descuelgan su perdón a las aceras,
arde mi pensamiento,
llueve la vida tras los visillos..
Me tiembla el pulso
de sostenerme el alma,
mis sentidos fallan
y un algo perturbador descarrila la noche..
De su plúmbeo sueño
está cayendo la eternidad,
para leer en mis labios
el desamparo de sus lágrimas..
Anhelando un cauce secreto
se diluye la sangre en su enojo,
precipitado el nadir
no me queda más que escribir mi dolor..
Tengo los ojos marchitos
de tanto mirar la soledad,
una gota de café en la mirada
moja su melancolía en mi desvelo..
No soy de nadie, no tengo amor,
nieblas infinitas me confunden,
invisible a la multitud
en la cuneta del olvido..
Hay lilas mustias
deshojando la palabra,
con sus pétalos cenicientos
me recuerdan que mañana será tarde.

Yolanda García Vázquez

D@R

martes, 4 de octubre de 2016

Lira piadosa

Angustia al cubo
triplicó la soledad,
murió el color de la palabra,
descarnada la rosa de sus manos..
El se fue, dejando un profundo
aroma a misterio,
se lo tragó el hada nieve
a costa de mis lágrimas..
A dos pulgadas de su olvido
tiemblo cual hoja llorosa
de su rama desprendida..
Al escapulario del tormento
abriré mis venas enamoradas
para cuajar de piedad
los postigos de su luna..
No veré más la luz
que a mi lluvia mojó su sueño,
ni contaré las perlas de su estrofa,
desteñida en silencio la sangre del amor..
Tengo prendida a los labios
una gota de su noche,
salmo que encendió mi alma
para locura de sus ojos..
Se teñirá la lira piadosa
con el rojo del pensamiento,
y no tendré más agua
en los dedos que su nombre..
Lloraré su nada en las ruinas
del tiempo,
ebria de su vino melancólico,
para caer manchada de él
sobre el gran crepúsculo..

Yolanda García Vázquez

D@R

Desidia

Desidia al contraste de su luz
llena la boca de noches,
me atraganto con el polvo de sus palabras,
quiero escapar de este laberinto,
desandar todo su misterio..
En dolorosa secuencia
se revelan al filo del alma más de un secreto,
penurias del desamor
al chasquido mortecino de las hojas..
Un lloro de nubes me lava la sangre..
Mantendré los ojos ocupados en otra estrella,
no me vaya a caer de golpe todo su invierno..
y es que ya ardí en su aguanieve..
Desmadejada de su ovillo
me beberé la realidad..
En algún punto de la lluvia
olvidaré su verso perfumado,
su insoportable frialdad..
Traducido su silencio, ya comprendí..
Quiero estar sola para escribir otro cuento..
Dejaré mi luna encendida
en su portal melancólico,
por si me lanzara una rosa
desde su monótono sueño
hasta el dolor que besa mis labios..

Yolanda García Vázquez

D@R