martes, 10 de mayo de 2016

Lira que arde

¿Y a ti qué si me desangro a versos..?
Yo no sueño con besar la eterna
azucena que corona el cielo..
Deja que esparza la sal de mis heridas
sobre la temblorosa desnudez de esta tierra,
que ha de ser el lecho de mi polvo mortecino..
Yo no bebo del cáliz diamantino
que derraman las musas en tu limbo..
Es mi lira, lava ardiente que brota de mi pecho
hasta el corazón rebelde de ese viento
que convierte en letanía, el sollozo de mi estrella,
abrazando la lluvia de cenizas que arrastra
hacia su sueño de penumbra, el silencio..
Una primavera letal desgarró el espejismo
de mis rosas de niebla, cubriendo de aguanieve
los pétalos durmientes de mi alma..
Con el néctar de mis uvas ácidas yo consuelo
el desamparo que exhalan mis palabras..
Deja que caiga la noche sobre mis letras,
con su velo ocre de profunda tristeza,
que ya me encargaré yo de darles fuego,
y nueva savia con la aurora de la vida
que renace como siempre, de la sangre de violetas
profanadas por el soplo amargo del olvido..
Entre lágrimas y ausencias perfumadas,
me desangro, me abandono, y me levanto,
con el verbo de mi delirio hecho verso.

Yolanda García Vázquez

D@R