domingo, 29 de mayo de 2016

El Manantial

A veces sin darme cuenta, he hallado
la fuente inagotable de los sueños,
donde podía beber hasta saciarme
del esplendor de otra belleza..
Era mi alma el agua viva que tornaba
de su exilio, al azul del pensamiento..
y brotaba como la mágica estrofa
que escribe la tierra entre suspiros
de violetas deshojadas..
La vida volvía a su manantial,
origen de la aurora en mi lira de fuego..
La fuerza creadora detenía el tiempo
y la realidad quedaba suspendida
de otro punto, en otra vertiente..
La vida imaginaria se imponía al tedio
de las horas muertas..
renacían los sueños como perlas de luz
al nadir nebuloso de mi espíritu..
Alzaba el vuelo la ninfa de Corintia
arrebatada por el palio del crepúsculo,
tiñendo en su febril osadía
la rima más clara de una estrella..
Ensoñaciones que fluían de mi sangre
al desguace más temprano del alba,
desbordando en su corriente
los cauces secretos del amor..
El goce ensanchaba mi ribera..
Nunca cedía al desaliento
la luciérnaga de mis noches..
Más ahora ya no brota vida del manantial
Se han sellado los conductos a lo inmutable..
El olvidadero de tu conciencia
desnudo está de sus rosas..
Se ha estancado toda la belleza..
No me queda más que el aguanieve
que cae despacio sobre el silencio,
para acabar tocando de una lágrima,
el melancólico sueño de la lluvia..

Yolanda García Vázquez

D@R