jueves, 18 de febrero de 2016

El resurgir

Como Artemisa en su hermoso ciprés
voy tallando el dolor de mil sueños
a la corteza del espíritu..
la desdicha tensa mis cuerdas
y un ánfora de cristal derrama la noche..
No tengo puerto, ni ribera..
Las delicias del amor me son ajenas,
desde que probé la impura sal de los miedos..
Fui inmolada al crepúsculo,
para desnudar las flores de la vergüenza,
desatar a los perros del odio..
No hubo días sin roja muerte,
bajo nubes de negras lágrimas..
Al hedor de la agónica rosa arrojé
mi último beso,
dejando la rúbrica de mi infortunio,
sobre el escapulario de la piedad..
El arrebol del ocaso levantaba preciosas
llamas sobre la miseria del asfalto..
estaba sola en el mundo, nadie me amaba,
acaté la sentencia y me entregué..
Ya no vería arder más primaveras,
- me tuvo que tocar a mi.. -
Una cuesta empinada se alzó desde mi casa
al presidio, mientras una letanía de lluvias
deshojaba cualquier esperanza..
Mutilada, descosida, como muñeca de trapo
en la sala de los mutantes..
Las hojas de oro desprendidas de mi juventud
enfilaban ya el río de la eternidad..
Ya no vería más primaveras..
¡Maldita sea la vida tan llena de muerte..!
Maldita la enfermedad que pudre la hierba
fresca y olorosa de los deseos..
¡Ay de ti, Juana de Arco..!
Virgen princesa del alba, desterrada
por sabia en el país de los locos..
No fue el coraje, ni la fortuna,
fue el vendaval de la ira lo que me alzó..
y ahora voy purgando la vieja pena
con la dulce savia de los que partieron..
engarzando liras en las verdes ramas
de los altos árboles floridos,
en la misma ciudad que un día me vio caer..
como golondrina de vuelta a su campanario,
del vasto infierno ya resurgida..

Yolanda García Vázquez

D@R