lunes, 22 de febrero de 2016

Arpegio

Noche afilada como boca de lobo,
carnívora flor de luna..
dispuesta a devorar de mi insomnio,
la piedad del olvido..
De tanto vagar entre pétalos mustios
deshojados de mi memoria,
se dibujó en mi huerto y en mis ojos,
un paisaje lluvioso de infinita tristeza..
Como un lirio desnudo me abracé
a la luz de un astro lejano,
y quedé estancada en un sueño eterno..
Busqué cobijo en el hueco de una nube,
pero tuve que acostumbrarme
al aguanieve en mi ventana..
Enmudeció el cristalino arpegio
que daba amor al hastío de mis musas,
y cayó un milenio entero sobre mi..
Es la historia de siempre, pena sobre pena,
condensada entre mis silencios,
para saborear del alma, una gota de gloria..
Nada de nada, y por más giros que doy
no hallo el camino de vuelta al origen..
Porque te busco y no te encuentro,
no dejo de inventar palabras con olor a rosas..
Neblina que empaña la razón
penetra en los secretos de la madrugada,
revelando a mi pesar,
la última pieza del puzzle..
Esa franja precisa del tiempo
donde todo converge al delirio,
muriendo las horas en un cauce de lágrimas..
Fragmentos de un espejo roto
abren la verdad de la sangre,
y el centinela del alba escupe al vacío
su eterno dilema : ¿agua o roca..?
Seré como el arpa del viento perfumado,
que nadie sabe de donde viene,
ni yo sé a donde voy..
sonata del ayer en tus oídos,
para el arpegio cristalino de otro invierno.

Yolanda García Vázquez

D@R