martes, 23 de febrero de 2016

Desencanto

La hojarasca seca del recuerdo
está llorando desencanto,
descosida ya la lira que desvelaba
a la azucena de tus noches..
Efímero, el destello de tu risa
se ha hecho niebla en mi silencio,
roto el deleite del amor
en el desguace de las horas..
Es el vaho de la despedida
que atrae de tus plúmbeos sueños
mariposas muertas a mi espíritu..
Una gota de sal desbordó tu perfidia
hasta mis pálidas flores..
levantando entre tus ojos y los mios,
una muralla de ausencias.
Se han curvado los instantes
por el vértice de la musa del alba
cincelando el sello de tu último adiós..
Vete de mi nube a escribir otra lluvia,
que este desamparo no te pertenece,
me basto yo sola para tragar mi pena..
No seré más polvo de luna
sobre tu pecho de invierno,
alentando rosas sobre tus ruinas..
Lágrimas de mediodía
serán los jazmines de tu memoria,
cuando mi estrofa de agua
se expanda melancólica y pura
en el profundo azul del olvido..
Fragancia sutil que vendrá a perfumar
la soledad de mis espigas
al lagrimal de la aurora..
No me olvides, dondequiera que vayas..
En su rojo declinar el sol de poniente
teñirá de sangre el cielo del alma,
mientras la hojarasca del recuerdo
estará llorando desencanto..

Yolanda García Vázquez

D@R

lunes, 22 de febrero de 2016

Arpegio

Noche afilada como boca de lobo,
carnívora flor de luna..
dispuesta a devorar de mi insomnio,
la piedad del olvido..
De tanto vagar entre pétalos mustios
deshojados de mi memoria,
se dibujó en mi huerto y en mis ojos,
un paisaje lluvioso de infinita tristeza..
Como un lirio desnudo me abracé
a la luz de un astro lejano,
y quedé estancada en un sueño eterno..
Busqué cobijo en el hueco de una nube,
pero tuve que acostumbrarme
al aguanieve en mi ventana..
Enmudeció el cristalino arpegio
que daba amor al hastío de mis musas,
y cayó un milenio entero sobre mi..
Es la historia de siempre, pena sobre pena,
condensada entre mis silencios,
para saborear del alma, una gota de gloria..
Nada de nada, y por más giros que doy
no hallo el camino de vuelta al origen..
Porque te busco y no te encuentro,
no dejo de inventar palabras con olor a rosas..
Neblina que empaña la razón
penetra en los secretos de la madrugada,
revelando a mi pesar,
la última pieza del puzzle..
Esa franja precisa del tiempo
donde todo converge al delirio,
muriendo las horas en un cauce de lágrimas..
Fragmentos de un espejo roto
abren la verdad de la sangre,
y el centinela del alba escupe al vacío
su eterno dilema : ¿agua o roca..?
Seré como el arpa del viento perfumado,
que nadie sabe de donde viene,
ni yo sé a donde voy..
sonata del ayer en tus oídos,
para el arpegio cristalino de otro invierno.

Yolanda García Vázquez

D@R

jueves, 18 de febrero de 2016

El resurgir

Como Artemisa en su hermoso ciprés
voy tallando el dolor de mil sueños
a la corteza del espíritu..
la desdicha tensa mis cuerdas
y un ánfora de cristal derrama la noche..
No tengo puerto, ni ribera..
Las delicias del amor me son ajenas,
desde que probé la impura sal de los miedos..
Fui inmolada al crepúsculo,
para desnudar las flores de la vergüenza,
desatar a los perros del odio..
No hubo días sin roja muerte,
bajo nubes de negras lágrimas..
Al hedor de la agónica rosa arrojé
mi último beso,
dejando la rúbrica de mi infortunio,
sobre el escapulario de la piedad..
El arrebol del ocaso levantaba preciosas
llamas sobre la miseria del asfalto..
estaba sola en el mundo, nadie me amaba,
acaté la sentencia y me entregué..
Ya no vería arder más primaveras,
- me tuvo que tocar a mi.. -
Una cuesta empinada se alzó desde mi casa
al presidio, mientras una letanía de lluvias
deshojaba cualquier esperanza..
Mutilada, descosida, como muñeca de trapo
en la sala de los mutantes..
Las hojas de oro desprendidas de mi juventud
enfilaban ya el río de la eternidad..
Ya no vería más primaveras..
¡Maldita sea la vida tan llena de muerte..!
Maldita la enfermedad que pudre la hierba
fresca y olorosa de los deseos..
¡Ay de ti, Juana de Arco..!
Virgen princesa del alba, desterrada
por sabia en el país de los locos..
No fue el coraje, ni la fortuna,
fue el vendaval de la ira lo que me alzó..
y ahora voy purgando la vieja pena
con la dulce savia de los que partieron..
engarzando liras en las verdes ramas
de los altos árboles floridos,
en la misma ciudad que un día me vio caer..
como golondrina de vuelta a su campanario,
del vasto infierno ya resurgida..

Yolanda García Vázquez

D@R

jueves, 4 de febrero de 2016

Redención

Los harapos de la verdad
tapan las vergüenzas ajenas,
depurado el goce de la calumnia
en la lengua de los malditos..
He visto a Nefertari llorar
sobre las verdes aguas del Nilo..
vagar a Platón por la Atlántida,
contando a sus discípulos
que Grecia se hundió en el mar..
El mundo al revés me salvó de tu cordura..
¿y a ti qué si me perdí en la isla
borrascosa del insomnio..?
No hay suficiente noche en la tierra
para negar el paraíso..
La vida es el reino de los bastardos,
desierto del auténtico amor,
despeñadero del alma..
Quiero ser polvo en la inmensidad
del olvido, escorar esta nave de locos
a un costado del tiempo,
y beber del perdón de los Cielos..
Me duele la sangre de los puros,
la odisea de los inocentes,
no hay piedad para los caídos
a este lado del sol..
Voy a remover los cimientos del mal
hasta las últimas lágrimas, 
a ver si renace la cristalina luz
del primer mundo, y volvemos a ser
como niños al este del edén..
Antes que el ángel de la profecía
revele el séptimo sello,
tengo que tragar la quinta pena
de la redención, exhumar mi espíritu
de su celda de carne y barro,
para caer vencida en las manos de Dios..

Yolanda García Vázquez
D@R

martes, 2 de febrero de 2016

Los jardínes del espíritu

En los jardínes del espíritu
penetra diáfana la verdad..
tengo la sangre escarchada
y una lengua de sal catando
despacio el vino rojo de la ira..
Quiero huir hacia el sol
por el país de la lluvia,
descifrar el código del invierno
que entregó mi alma al aguanieve..
Un carrusel de fantasmas
se vislumbra inquietante
más allá del corredor de la niebla..
Insensata de mi me adentro
en el santuario del amor,
y no hallo más que muertos
cruzando el pasadizo de la eternidad..
Debo apurar cada gota,
cada espacio, antes de que rompa
la pureza, lo prohibido..
Consumado el placer de un espejismo
en las entrañas de otra luna,
vuelve a la carga la noche
con su habitual penitencia..
Maldito el cordel que mueve
esta ridícula marioneta..
Soy un cuento inacabado,
una borrasca continua..
y he desandado el dolor de los locos
por los atajos del viento..
La poesía me eleva a la superficie,
y no tengo más gloria en mis manos
que una pluma de lágrimas..
Escribo las horas contando las letras,
porque con tu cordura no pierdo la razón..
"Dejame con mis sueños,
que a mi me parió la soledad.."

Yolanda García Vázquez

D@R