miércoles, 14 de octubre de 2015

La eternidad

En el páramo dormido
se vislumbra entre sueños
una lágrima del sol,
es el agua del tiempo
que besa los caminos del ayer,
Malherida, cae la tarde sobre mi..
Soy la pena que mustia
se deshoja sobre el polvo
ceniciento de los miedos..
Un violonchelo de lluvia
empapa mi espíritu
con insoportable languidez,
me evado por la tangente
de un ángulo opuesto
y se desmadeja el misterio..
Soy golondrina que llora
su desventura sobre el madrigal
del mediodía, roja
como la sangre del crepúsculo..
El silencio me lleva a contracorriente
por los cauces secretos
de las palabras..
donde el viejo molino me espera,
con las aspas de la memoria
girando desorbitadas..
Vuelvo al trigal de mi ensueño
donde acaricio la eternidad..
Soledad, me llaman..
y no tengo más viento en el alma
que un puñado de poemas no escritos..

Yolanda García Vázquez

D@R